En Piura también se encuentran reservas naturales, donde se protegen muchas especies que son patrimonio del Perú, a continuación las nombramos para mayor información.

Parque Nacional Cerros de Amotape

Establecido el 22 de julio de 1975 mediante Decreto Supremo Nº 080075AG, el Parque Nacional Cerros de Amotape abarca una superficie de 91,300 hectáreas pertenecientes a las provincias de Tumbes y Contralmirante Villar, del departamento de Tumbes, y Sullana, del de Piura. Presenta varias zonas de vida bien diferenciadas: el ceibal, el chaparral y el algarrobal. El objetivo principal de su creación es la conservación de muestras representativas de la diversidad biológica existentes en las ecoregiones del bosque seco ecuatorial y el bosque tropical del Pacífico, ambientes gravemente amenazados por la ampliación de la frontera agropecuaria, la tala indiscriminada y la desertización.

Parque Nacional Cerros de Amotape

El Parque Nacional se extiende a lo largo de una extensa cadena de colinas orientada de norte a sur, y que corre paralela al océano: los Cerros de Amotape. Debido a que esta zona colinda con el ecosistema del bosque tropical del Pacífico (protegido bajo la categoría de Zona Reservada de Tumbes), hacia el norte, y el bosque seco (Coto de Caza El Angolo), hacia el sur, se convierte en la pieza clave de un corredor biológico que asegura la conservación de los ambientes naturales del extremo norte del país. Por ello, los especialistas señalan a esta región como la zona nuclear de la Reserva de Biosfera del Noroeste peruano, reconocida por la UNESCO. En su interior se han registrado, además, restos arqueológicos atribuidos a las fases Guineal, Modroño y Platanal, pertenecientes a la cultura Tallán.

Coto de Caza El Angolo

Establecido el 1 de julio de 1975 mediante Resolución Suprema N° 026475AG, abarca un total de 65,000 hectáreas pertenecientes a las provincias de Sullana y Talara. Junto con el Parque Nacional Cerros de Amotape y la Zona Reservada de Tumbes, fue declarado por el Programa del Hombre y la Biosfera (MAB) de la UNESCO, en 1977, como parte integrante de la Reserva de Biosfera del Noroeste.

El objetivo primordial de su creación es conservar una muestra representativa del bosque seco ecuatorial y su diversidad biológica a través del manejo sostenible de la fauna silvestre, para así contribuir al desarrollo socioeconómico regional fomentando el turismo aficionado a la caza deportiva. La especie más representativa de la zona es el venado gris o de cola blanca, variedad adaptada a la perfección a la vida en el bosque seco, pero que soporta una intensa presión de caza, por su carne y piel, en toda la región norte del país.

Coto de Caza El Angolo

El venado de cola blanca es manejado en el lugar, respetándose las vedas de reproducción y permitiéndose únicamente la saca de un número controlado de ejemplares cada año. Comparte el bosque seco con el venado gris, el puma o león americano, la ardilla de nuca blanca, la iguana, la nutria del noroeste, el cocodrilo americano y varias decenas de especies de aves típicas de este ecosistema. Entre las especies de flora representativas de la zona están el Angolo, especie que le da nombre al lugar, el ceibo palo borracho, el porotillo, algarrobo, guayacán y hualtaco, entre otras.